MÚSICA DE ALABANZA Y ADORACIÓN

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viernes, 26 de agosto de 2016

LA VIDA ESTÁ LLENA DE SENDEROS Y DIOS NOS PONE DISTINTAS PERSONAS EN CADA SENDERO, PARA APRENDER DE ELLOS Y AMARLOS COMO AMIGOS, COMO HERMANOS INCONDICIONALMENTE...


El mundo está lleno de gente y de errores. Ama a la gente y perdona sus errores, de la misma forma que lo hace Dios, con nosotros.
Un mensaje de esperanza, es como un rayo de luz penetrando en las sombras de la soledad, la tristeza, desaliento y el desánimo.
Es una promesa de Dios, para ti, para mí o para el que la necesite.
La vida no es más que un viaje por tren: repleto de embarques y desembarques, lleno de accidentes y sorpresas agradables en algunos embarques y profundas tristezas en otros.
Al nacer nos subimos al tren y nos encontramos con algunas personas las cuales creemos que siempre estarán con nosotros en este viaje: nuestros padres.
Lamentablemente la verdad es otra, ellos se bajarán en alguna estación dejándonos huérfanos de su cariño, amistad y su compañía irreemplazable. No obstante, esto no impide a que se suban otras personas que nos serán muy especiales.
Llegan nuestros hermanos, nuestros amigos y nuestros maravillosos amores.
De las personas que toman este tren, habrá los que lo hagan como un simple paseo, otros que encontrarán solamente tristeza en el viaje, y habrá otros que circulando por el tren, estarán siempre listos en ayudar a quien lo necesite.
Muchos al bajar, dejan una añoranza permanente; otros pasan tan desapercibidos que ni siquiera nos damos cuenta que desocuparon el asiento.
Es curioso constatar que algunos pasajeros quienes nos son tan queridos se acomodan en vagones distintos al nuestro. Por lo tanto, se nos obliga hacer el trayecto separados de ellos.
Desde luego, no se nos impide que durante el viaje recorramos con dificultad nuestro vagón y lleguemos a ellos... pero lamentablemente ya no podremos sentarnos a su lado pues habrá otra persona ocupando el asiento.
No importa – el viaje se hace de este modo; lleno de desafíos, sueños, fantasías, esperas y despedidas... pero jamás regresos.
Entonces hagamos este viaje de la mejor manera posible.
Tratemos de relacionarnos bien con todos los pasajeros, buscando en cada uno lo que tengan de mejor. Recordemos siempre que en algún momento del trayecto, ellos podrán titubear y probablemente precisaremos entenderlos ya que nosotros también muchas veces titubearemos y habrá alguien que nos comprenda.
El gran misterio, al fin, es que no sabremos jamás en qué estación bajaremos, mucho menos donde bajarán nuestros compañeros, ni siquiera el que está sentado en el asiento de al lado. 
Me quedo pensando si cuando baje del tren, sentiré nostalgia… Creo que sí.
Separarme de algunos amigos de los que me hice en el viaje será dolorido, dejar a mi amor que tanto quiero y ver como nos aleja el tren.
Dejar a que mis hijos sigan solos, será muy triste.
Pero me aferro a la esperanza de que en algún momento llegaré a la estación principal y tendré la gran emoción de verlos llegar con un equipaje que no tenían cuando embarcaron.
Lo que me hará feliz, será pensar que colaboré con que el equipaje creciera y se hiciera cada día más valioso. Hagamos que nuestra estancia en este tren sea tranquila, que haya valido la pena.
Hagamos tanto para que cuando llegue el momento de desembarcar, nuestro asiento vacío deje añoranza y lindos recuerdos a los que en el viaje permanezcan y así en cada parada de cada estación nuestro recuerdo siempre permanezca y perdure para siempre.
No te preocupes tanto por las arrugas de tu cara, atiende las de tu alma ¡Esas sí matan!
Cuando Dios te permita llegar a la cima, no lo hace para que te quedes ahí, lo hace para que desde lo alto puedas ver cuál será tu siguiente meta y conquistarla...
Amar al prójimo es el mayor desafío de los, porque eso incluye a quien te juzga, quien habla mal de ti, te odia y a quien te persigue.
Dar esperanza a un amigo o a cualquier otra persona, no es una opción, es una obligación como hermanos en la fe y como seres humanos.
Al dar esperanzas de todo corazón a otra persona, damos un poco de nuestra fe, de nuestras convicciones y nuestras ideas. Es lo menos que podemos hacer.

El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor.
1 Corintios 13:4-5
Siempre humildes y amables, pacientes, tolerantes unos con otros en amor.
Efesios 4:2


Ahora, pues, permanecen estas tres virtudes: la fe, la esperanza y el amor. Pero la más excelente de ellas es el amor.
1 Corintios 13:13
Y éste es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros, como yo los he amado.
Juan 15:12

Dios llene de bendiciones tu hogar, tu vida y la familia...

sábado, 6 de agosto de 2016

APROVECHA LAS OPORTUNIDADES QUE TE DA LA VIDA, QUE TE DA DIOS, PARA CORREGIR LOS ERRORES...NO ESPERES EL ÚLTIMO DÍA PARA... VISITAR, AMAR VIVIR Y SER FELIZ...


Una oportunidad más era una noche bastante fría, debido a la gran tormenta que sacudía a aquel humilde pueblo que diariamente vivía otra clase de tormentas, como las de su triste contexto económico y social. Relámpagos, truenos y grandes gotas de aguas con vientos descomunales que movían los árboles de forma espantosa, era el escenario que se presentaba en esa noche. Paralelo a ello y algo lejano, en una humilde vivienda, que daba la impresión que se derrumbaría o el viento se la llevaría volando, o sus delgadas paredes se vendrían abajo, se escuchaba otro tipo de tormenta…
Era el llanto desesperado de una madre que con su lamento y con sus expresiones de angustia interrumpía, inevitablemente, el sueño de dos de sus cuatro hijos que dormían juntos sobre una colchoneta vieja y acabada. ¿Por qué?-Preguntaba aquella madre desesperada -¿Por qué me ha tocado vivir en medio de tanta pobreza? ¿Hasta cuándo voy a soportar tan atroz inhumanidad junto a mis hijitos? Aquellas quejas, no se sabía a quién o a quiénes iban dirigidas; sin embargo, la razón de las mismas era comprensible si se advierte que está madre, una vez iniciada la tormenta…
Tuvo que levantarse e interrumpir su poco sueño y evitar que su casa o más bien su choza, se inundara completamente gracias a los infinitos agujeros que tenía aquel techo de su vivienda. A pesar de que se había vuelto costumbre esa práctica, la de colocar ollas, cubetas, tobos o bañeras en los sitios donde había agujero cada vez que llovía y, de mover los pocos muebles que tenía de un lugar a otro para tratar de protegerlos, aquella noche la pobre mujer no pudo evitar su llanto y perder la serenidad que le caracterizaba. ¿Por qué Simón?-Menciona a un posible responsable-
¿Por qué permites que tus hijos y tu esposa pasemos por esta situación tan precaria? Acostarnos sin cenar y de paso está lluvia, que digo lluvia, está tormenta intensa inunda nuestra casa y no nos deja descansar para por lo menos olvidarnos del hambre y de la tristeza que nos causa tu temporal abandono. Los dos hijos que se despertaron por aquella madre que se quejaba, sin vacilar la abrazaron para consolarla y en su inocencia le expresaron que no sabían con exactitud la causa de su llanto; pero que por favor, no llorara más, porque eso le entristecía a ambos. El menor de los dos niños levantados y de todo el grupo…
Con mucho sueño se durmió en los brazos de aquella madre que con una fuerza que no supo de donde la sacó, se calmó y accedió a la petición de sus dos hijos, acariciándolos para que se durmieran y no fueran más testigos de su sufrimiento y su desesperación. El otro niño, que era unos pocos años mayor que el que se durmió, no pudo conciliar de una vez el sueño, más bien, en su inocencia se preguntaba ¿por qué la infelicidad de su madre? ¿Por qué las demás señoras, madres de sus amiguitos, compañeros de clases y demás personas, si se veían felices con sus esposos y tenían casas que no sé inundaban?
Y ¿por qué su madre estaba tan infeliz esa noche cuándo normalmente ellos eran felices? A pesar de del hambre que pasaban con frecuencia, a pesar de lo que estaban viviendo esa noche, él y sus hermanos, con cualquier juego, con cualquier cuento o anécdota que le contaba su madre, o con las visitas esporádicas de su padre, ellos se sentían dichosos. Aquel niño en su inocencia, no comprendía y en él no cabía espacio para la infelicidad razonada, sólo para un triste momento que vivía al ver a su madre sufrir; pero, reclamando internamente que pasara lo que pasara, no se debía llorar, no se debía sufrir, porque ellos eran una familia feliz.
Pensó entonces aquel niño, en expresar sus pensamiento a su madre y exhortarle; pero, cuando lo iba a hacer, no le salían las palabras y de pronto la imagen de su madre, junto a la de sus hermanos se desvanecía ante sus ojos y un brazo que no veía, de repente le acariciaba y una voz en tono bajo y con cierta dulzura le llama ¡Samuel!, ¡Samu! De pronto, aquel niño no vio más la imagen de su madre y de sus hermanos y al mismo tiempo se percata que está en otra casa, en otro sitio, mientras la voz y las caricias de aquella persona, extrañas al principio,
se le van haciendo familiar a medida que transcurre el tiempo, hasta que de un sobresalto, aquel niño que ya era un hombre de treinta años despierta de aquel sueño extraño, ayudado por la dulce voz de su esposa y sus suaves caricias en su frente, cabello y mejilla y sonrientemente le pregunta: -Amor, ¿Qué y con quién o quiénes soñabas? Aquel hombre, que volvía en sí, se despertaba de aquel triste sueño, no pudo contenerse y comenzó a llorar como aquel niño que un día fue, aquel niño que sólo lloraba por la ausencia de su madre o cuando se peleaba con alguno de sus hermanos.
Su esposa, algo extrañada y con cierta preocupación, le interroga rápidamente ¿Qué pasa mi amor? ¿Por qué lloras? ¿Tuviste una pesadilla? Lo que haya sido mi amor, ya pasó. Y lo abrazó fuertemente de forma cariñosa y confortable. El hombre, con lágrimas en los ojos le expresa: Nada mi amada, es sólo una tontería, ya sabes como soy de sentimental-Lo sé-reitera la mujer-Pero igual dime por qué tu llanto, no sólo lloras por tonterías, dime qué te ocurre-Nada, es sólo que soñé algo extraño, como un episodio de mí vida cuando era niño, algo muy similar a lo que viví junto a mi madre y mis hermanos, aquellos momentos tan duro, ese sueño me trajo esos amargos recuerdos.

Explicó el hombre... Pero tranquila, es sólo nostalgia, no más Afirmó encogiendo sus hombros-¿Seguro estás bien?-Preguntó una vez más la esposa-Sí, sí,-Dijo con mucha firmeza el hombre y con una sonrisa algo hipócrita le dijo-Duerme, no es nada, de verdad, no te preocupes. La esposa al ver la seguridad de su marido y al verlo fortalecido le expresa: -Bueno, si tú lo dices, así es. Y aclaró: -Sabes que cuentas conmigo para lo que sea. Le dio un beso y lo abrazó buscando conciliar de nuevo con su sueño. Después de unos cinco segundos le dijo: -Duérmete mi amor, descansa, mañana hay que trabajar. –
Ok mi bella, lo haré-contestó el hombre. No obstante, aquel hombre comenzó a reflexionar sobre lo que había soñado. ¿Por qué soñó un episodio de su vida cuando era niño? ¿Por qué después de tantos años, de todo lo que había logrado él y su familia, quienes habían salido de aquella situación tan precaria y estaban mejor en la actualidad, aquel sueño se le presenta y le trae esos amargos recuerdos? ¿Después de obtener una profesión, una esposa, una casa y un bebé precioso que para nada sufriría las penalidades que él pasó desde su nacimiento hasta su adolescencia, ni le constaría tampoco conseguir sus metas como a él costó, tenía que revivir esos tristes recuerdos con ese inoportuno sueño?
Y, lo que más le intrigaba de aquel sueño ¿Por qué ese niño que vio en el sueño, que se supone era él, era tan seguro de sí mismo y se sentía tan dichoso, a pesar de lo que vivía en ese momento? Se daba cuenta aquel hombre, que así era él, feliz, a pesar de todos los sufrimientos y, le causaba tristeza descubrir que aun cuando había logrado ya como adulto todas o la mayoría de sus metas, un gran vacío sentía su alma el cual pensó mal al creer que lo llenaría con sus triunfos obtenidos, los cuales había conseguido con mucho esfuerzo, con, mucho sacrificio. ¿Por qué? Se preguntaba, no sentía esa felicidad que sintió a pesar de lo que vivía en aquel sueño, en donde a pesar de la angustia de su madre por su situación precaria, reclamaba que ellos eran felices aún con todo ello.

¿Por qué no sentía esa fuerza, si había salido adelante? ¿Acaso era mejor la pobreza? Se preguntaba-No, claro que no-Rechazaba de inmediato ese pensamiento-Ese pensar es de la gente que tiene pobreza mental-Se decía así mismo- Pero y entonces, ¿Cuál era la causa de su debilidad?-¡Ah!… ¡Ya sé!-Se dijo para sí-Tengo tiempo sin visitar a mi madre, a mi viejita. Claro, es eso, nostalgia, mañana la visitaré y también a mis hermanos; pero no, no puedo, mañana debo trabajar y salgo muy cansado, y no puedo faltar, son muchos los gastos: la luz, el teléfono, el gas, la guardería del niño, la cuota mensual de la casa, no, lamentablemente no puedo ir a visitar a mi madre mañana y, de paso mi esposa me pidió que la acompañara al Ginecólogo.
Vaya, no tengo tiempo, no soy dueño de mí tiempo, éste no me alcanza para nada. Aquel hombre, comenzaba a darse cuenta que el tiempo era vital para su felicidad-Si tuviera tiempo para todo, fuese el hombre más feliz del mundo. Cuando era niño tenía tiempo para todo, ¡era tan feliz! No, tontería-Se contradecía al instante-Cuando era niño no trabajaba ni tenía responsabilidad cómo ahora. Mejor me duermo, ¡ya basta!-Se peleaba consigo mismo. Pero, para su mala suerte no podía conciliar con el sueño, los pensamientos y recuerdos lo bombardeaban, lo agotaban y lo sumían en una depresión que no comprendía.
¿Qué me sucede? ¿Por qué no puedo dormir? -Se interrogaba así mismo. Se levantó de la cama, miró su reloj y éste marcaba las dos de la mañana (2:00 am). ¡Dios!-Exclamaba-Me quedan sólo tres horas para dormir, debo trabajar más tarde y no consigo aún conciliar con el sueño. Se tumbó nuevamente sobre su cama con cierta molestia con él mismo. Era normal su intranquilidad para dormir, sufría de insomnio desde la adolescencia; pero, esa noche era más intenso ese mal, estaba totalmente fuera de control y sus pensamientos, recuerdos e ideas, de cosas que quería lograr, lo invadían inexorablemente.
¡Por favor!...Se exhortaba, ¡Duérmete ya! De pronto, el hombre se rindió antes sus pensamientos y comenzó a reflexionar de cómo había llegado hasta donde estaba, en el hombre que se había convertido, el profesional que era en la actualidad, la personalidad que había adoptado y la bella esposa que había conquistado. Y, en todo lo que pensó, se dio cuenta de que todo, absolutamente todo le había costado con creces. Todo para él había sido una batalla, nada lo había obtenido de forma fácil y su consuelo, es que se consideró en ese momento un guerrero formidable, incansable y muy perseverante.
Pero, ¿Qué le pasaba entonces al guerrero? ¿Por qué sentía tanta debilidad en ese momento? Tanta infelicidad, si había librado y ganado tantas batallas de manera formidable. ¿Acaso llegaba a su fin? ¡Jesús! He escuchado que las personas antes de morir, siempre recuerdan todo lo que han vivido y a todos. ¿Me estoy despidiendo del mundo?-Se preguntó con pánico-No, Dios me libre de esos pensamientos, ahora es que tengo porque y por quienes vivir-Trató de confortarse de este modo; no obstante, pudo más su temor a la muerte y se hizo presa fácil del miedo y el terror que sentía al imaginarse su final en esa noche, en aquel lecho junto a su esposa, en donde tantos momentos felices, románticos y ardientes de intimidad y descanso compartió junto a su bella dama.
Así que abrió sus ojos y quiso respirar profundamente para sentirse vivo; pero un peso sobre su cuerpo se lo impidió, quedó inmóvil desde su pecho hasta las piernas y sólo su cabeza quedó móvil, la giró y observó cómo su esposa, cómo era de costumbre, dormía placenteramente, intentó llamarla; pero su lengua se paralizó. Su saliva comenzó a rodar por sus labios y su quijada. ¡Dios!-Pensó-Me estoy muriendo, me voy de este mundo y quería visitar más tarde a mi madre. Cuando pensó sobre ello, una voz acusadora le reprochaba-¡Mentira! Ya no ibas a visitar a tu madre, te lo impedía tu trabajo, te lo impedía tu tiempo, tu tiempo ya no era tuyo, tus obligaciones laborales y tu vida en pareja siempre fueron primero que tu familia materna.
No, eso no es cierto, yo sí quiero a mi familia, es sólo que no tengo mucho tiempo-Se excusaba mentalmente y le respondía a aquella voz que le acusaba-Si la voz que me acaba de hablar es de la muerte, por favor, no vengas a mí no eres bienvenida-Suplicaba mentalmente aturdido el hombre. ¡Mentiroso!-Le replicaba aquella voz lejana-Varias veces me llamaste cuando peleabas con tu esposa y sentías que ella no te amaba, o cuando tus metas no alcanzabas en el tiempo planeado. Así que no me digas que no me has llamado
-Le recordaba con firmeza aquel pensamiento-No por favor, si te llamé esas veces, sólo era por debilidad; no porque realmente lo quería-Suplicó una vez más-¡Lo siento!-
Respondió aquella voz, hoy es tu tiempo. Pero, ¡Por favor! Yo quiero vivir y compartir con mis seres queridos una vez más- Afirmó el hombre desesperadamente-Tuviste tu tiempo y no lo aprovechaste-dijo definitivamente aquella voz. No, ¡No, por favor!,-sufría desconsoladamente el hombre. Y, por última vez la supuesta voz de la muerte dijo: Lo siento. 

Cuando ya aquel hombre se rendía ante la supuesta voz de la muerte sentía que algo húmedo rozaba su mejilla de forma rápida y unos ladridos le despertaron de un gran sueño profundo que en él estaba inmerso el anciano de 85 años de edad, se despierta y se da cuenta que está tumbado de su silla de rueda, observa a su alrededor y sólo ve soledad, sólo aquel canino que le ladra sin cesar. El pobre, observa su cuerpo arrugado y vuelve en sí. ¡Dios mío! Soy un anciano, ya no soy ni aquel hombre de 30 años, ni aquel niño de 8 años que soñé dentro del mismo sueño.
Mi bella esposa ya partió, al igual que mis padres y mis hermanos. ¡Dios! Estoy solo y abandonado. ¿Nietos? ¿Tengo nietos?-Se interrogó-Sí, recuerdo que tengo cuatro nietos; pero, ¿Por qué no están conmigo? Cuando mentalmente se preguntaba aquello, se acordó de aquel trágico episodio, en uno de sus arranques de ira donde no quiso ir al paseo con hijos y nietos porque le hicieron esperar mucho tiempo y quedó muy molesto, recordó a su nieto más pequeño que preguntó a la mamá ¿Por qué mi abuelo es así tan amargado? Y la madre, quien era su hija, le respondió sonriendo con otra pregunta ¿Por qué crees que tu abuela le dice casca rabias pues?
Y le dijo dale un beso a tu abuelo que nos vamos. Y él viejo recordó que no quiso besar a su nieto porque no soportó la insolencia de aquel niño que le dijo amargado. Después de aquel recuerdo se le vino a la mente aquel trágico accidente donde desgraciadamente perdieron la vida sus dos hijos y sus cuatro nietos en aquel paseo donde él no quiso asistir. Iba a llorar cuando rápidamente se le cruza otro triste recuerdo, la pérdida de su esposa que no pudo seguir viviendo por la muerte de sus hijos y nietos y, recordó también que ella, antes de morir, le dijo: Samuel, ¡Tú eres más fuerte! sé feliz tú.

Comenzó a llorar así, amargadamente, cuando le venía el recuerdo de cómo murió su madre el cual rechazó. ¡No!, ¡Ya no más! ¡Ya no me atormenten más con esos recuerdos! ¡Sé que les fallé a todos! ¡Sé que no les di la felicidad que merecían! ¡Perdón! ¡Perdón!-Suplicaba el anciano con grandes lágrimas en sus ojos-¡Déjenme morir en paz, por favor! ¡Dios, Ten misericordia de mí! Cuándo suplicó por última vez el anciano, yo, desperté de aquel horrible sueño. Miré hacia mi lado izquierdo de la cama y vi a mi esposa, la abracé cómo pocas veces lo hacía, con ternura, con amor puro.
Ella dormida, se volteó hacia mí y me abrazó también. Yo, me sentí tan feliz esa madrugada; pero, me pregunté de inmediato ¿Por qué tuve semejante sueño tan raro? ¿Por qué soñé con un niño, un hombre adulto y un anciano quienes eran la misma persona en varias etapas de su vida? ¿Acaso era el reflejo de alguna de las etapas de mí vida? Dentro de mí, la respuesta era afirmativa, por lo que me turbé por unos segundos. Lo que vi que vivió aquel niño en el sueño era igual o muy similar a lo que yo viví cuando era niño. Ok, dije para sí, ¿Y lo que soñé del personaje de treinta años?
¿Es lo que estoy viviendo ahora? Me pregunté. No, no puede ser, tengo actualmente 25 años, no tengo hijo con mi esposa cómo aquel hombre del sueño y, lo del anciano mucho menos he vivido algo así. Me respondí así con mucha lógica. Pero, ¿Y entonces? ¿Será que en este sueño se me mostró mi posible futuro? ¿Acaso voy a terminar así viejo, sólo y abandonado? Seguía interrogándome curiosamente ¿Me van a suceder todas esas tragedias? ¿Me convertiré en un hombre tan obstinado? No escuché ninguna voz, cómo le escuchaba aquel personaje de mí sueño; pero algo dentro de mí me decía que si seguía llevando mi vida como hasta en ese momento lo había hecho, terminaría igual o similar a aquel personaje. 
Por un momento dudé; pero, rápidamente me percaté que estaba llevando una vida de muchos afanes. Estaba intensamente afanado en una de mis metas que no había logrado y se me había complicado más de lo que pensaba, poco dormía pensando en ello y torturándome por eso. Me irritaba con mucha facilidad con todos los que me rodeaban por cualquier tontería y daba poco de mi tiempo a mi esposa y a mi familia materna. Después de pensar en todo eso, tuve que aceptar que sí, yo era aquel niño, aquel joven de treinta años y aquel anciano que había quedado solo, abandonado y amargado por no controlar sus emociones para bien.
Y, que terminaría así, si no hacía un cambio radical en mi estilo de vida. Por ello, muy conmovido, me puse de rodillas y clame a Dios que me ayudara a recuperar la sencillez, la paz y la tranquilidad que sentí una vez que fui un niño inocente, me sentí después de dicho clamor fortalecido. Sentí que Dios o la misma vida me habían dado una nueva oportunidad. Abracé a mi esposa, la acaricié y di gracias a Dios por ella, pensé en toda mi familia y también agradecí a Dios por ella. Luego, me quedé dormido, dormí placenteramente cómo nunca lo había hecho. Luego de aquella noche del sueño, me levanté cómo a las nueve de la mañana.

Más tarde, visité a mi madre y a mis hermanos, les besé, los abracé y desde ese día disfruto más de lo que tengo sin pensar en lo que quiero lograr. Desde ese día valoro más la vida, agradezco a Dios por todo y sobre todo por aquel sueño extraño que tuve, aquel sueño que significó para mí, una nueva oportunidad.
Este es tu momento para compartir amor con quienes amas y te aman, este es el momento para ser feliz con lo que tienes con quienes te rodean y con todo lo que tienes a tu alrededor. 
Este es el momento para corregir errores y volver a empezar iniciando una vida de amor, de bondad, humildad y mucho amor, que te llevará a ser feliz contigo, con los demás y con Dios...
Felicidades y bendiciones en la vida y en el hogar...

miércoles, 20 de julio de 2016

SI LA VIDA CONTINÚA... PORQUÉ ESPERAR PARA...SONREÍR, ABRAZAR, AYUDAR Y AMAR?... NO ESPERES UNA SONRISA PARA SER GENTIL.


Esperar...Muchas personas se quejan de su actual estado de vida culpando a la pobreza o a la falta de oportunidades que vivieron, cuando en realidad han dejado escapar oportunidad tras oportunidad que se les ha presentado. Aprovecha cada día y disfruta de tu vida al máximo.
NO ESPERES….
No esperes una sonrisa para ser gentil.
No esperes ser amado para amar . . .
No esperes estar solo para reconocer el inmenso valor de un amigo . . .
No esperes el luto del mañana para reconocer la importancia de quienes están hoy en tu vida ...
No esperes tener el mejor de los empleos para ponerte a trabajar ...
No esperes la nostalgia del otoño para recordar un consejo . . .
No esperes la enfermedad para reconocer Lo frágil que es La vida.
No esperes a la persona perfecta para entonces enamorarte . . .
No esperes el dolor, para pedir perdón
No esperes la separación para buscar la reconciliación . . .
No esperes elogios para creer en ti mismo ...
No esperes que los demás tomen la iniciativa, cuando sabes que tu mueres de ganas de un abrazo, una caricia, un beso . . .
No podemos esperar, el momento es hoy, y hoy significa ahora, este día... No podemos esperar, el momento es hoy, Y hoy significa ahora, este nuevo día que comienza…..
No esperes el día de tu muerte si aún no has amado la vida. . . No esperes el día de tu muerte Si aún no has amado la vida….
No vivamos esperando de los demás, Empecemos a ser protagonistas... Es nuestra vida, es nuestro presente... Aquí y ahora...
Debemos aprender a amar, a dar Desinteresadamente, a sentir, a perdonar, a darle valor a nuestras pequeñas cosas, a nuestros amigos, a nuestro trabajo, a nuestra vida de todos los días ...
No esperemos de los demás... Nunca sabremos qué nos darán, que recibiremos... Si vivimos esperando… En esa espera se nos va… LA VIDA
Muchas personas viven esperando y en esa espera se olvidan que aquellos que dan sin esperar son los que reciben a manos llenas
Todo lo que damos es un Bumeran, regresa a nosotros... Si queremos recibir, aprendamos primero a dar... Tal vez nos quedemos con las manos vacías, pero nuestro corazón estará lleno de amor...Y quienes aman, la vida tienen el sello de ese sentimiento en un lugar de su corazón ...
La victoria es algo que solamente llega a aquellas personas que están dispuestas a perseverar y que jamás se darán por vencidas ante ningún obstáculo que tengan que enfrentar a lo largo del camino. Lucha por alcanzar todas tus metas.


Esperar... from Reflexiones PowerPoint
No esperes para amar a Dios, Él siempre te ha amado y siempre te amará...
No esperes para creer en Dios, Él siempre está y estará cerca de ti...
Si vas a esperar, espera el amor y bendición de Dios a tu corazón y a tu hogar...

lunes, 13 de junio de 2016

EN EL DÍA DEL PADRE, HONRA Y ABRAZA A QUIEN TE HA DADO SU TIEMPO Y SU AMOR...IMÁGENES FELIZ DÍA DEL PADRE...


En el libro de éxodo el quinto mandamiento declarado por Dios a moisés es; “Honra a tu padre y a tu madre para que tus días sobre la tierra te sean alargados “Según la biblia, en la carta del apóstol pablo a los efesios Cap. 6 versículo 3, señala que es este el primer mandamiento con promesa que Dios hace a la humanidad ¡¡ honrar a nuestros padres!! es por eso que en este día especial de día del padre, queremos recordarles lo importante que son para nosotros.
Sabemos que todo lo que hoy tenemos se lo debemos a Dios y que lo que logremos alcanzar el día de mañana, será sólo por misericordia de él, y aun cuando no se lo pidamos él siempre sabe de lo que tenemos necesidad y como buen padre, el siempre provee de alimento nuestra mesa, él nunca se olvida de nuestro vestir, de nuestro dormir y nuestro levantar, está pendiente siempre de sus hijos.
Papá, no eres Dios, pero tu gran amor y tu inmensa paciencia y esa forma de hacer de los malos momentos una charla interesante, hacen que vea en ti a un ser especial, inigualable e insuperable, tal vez nunca he visto salir de ti poder que levante a los muertos de la sepultura o que realice grandes milagros de sanidad, pero te he visto al señor hacer de ti un hombre lleno de virtud y sabiduría, que sacas de donde no hay y te levantas de las condiciones más adversar, enfrentado todo a tu camino, confiando solamente en Dios, siendo el tu confianza y tu seguridad siempre. 

Desde pequeños nos cobijamos siempre bajo tu sombra, sabíamos que a tu lado estaríamos seguros y que nos enseñarías enfrentar la vida con optimismo; y de ti aprendimos muchas cosas, entre ellas aprendimos que no había que temer a la oscuridad, aprendimos también que el dolor no es eterno y que nos hace bien llorar, aprendimos que los tropiezos en la vida no se deben volver a cometer y que siembre debemos volver levantarnos, que nada es más importante que vivir y que para vivir necesito conocer cada día más de cristo y que aunque no vivamos para siempre, tu amistad y amor de padre vivirá para siempre en nuestros corazones.

El tiempo pasa y los años hacen de ti un álbum de recuerdos inolvidables, momentos en nuestros hogares y en la iglesia que juntos pudimos compartir, las hermosas alabanzas que entonamos juntos, las veces que desde el pulpito que te uso de Dios, cada momento vivido en las salidas a los cultos y esas hermosas vigilas que en que el espíritu santo de Dios nos tocó con su presencia, hoy los recuerdos quedan en nuestras memorias y ese legado de bendiciones serán un tesoro que sabremos recordar con regocijo.

Ciertamente Dios recompensara vuestro trabajo, sacrificio y esmero. Sed buenos padres, imitadores de cristo; sencillos, humildes y prudentes, viviendo siempre en el espíritu, orando día y noche por vuestros hijos, buscando alivio y respuesta en la bendita palabra Dios, porque de ella recibieron los antiguos conocimiento y sabiduría. Termino estás palabras diciendo dan do gracias al señor por permitirnos vivir un día más junto a la persona que más amor nos entregado a nuestras vidas, que dio sus años, su juventud y su fuerza para vernos crecer, y ser lo que hoy somos, por aunque no tenga nada para enfrentarse al mañana, dormirá tranquilo porque sabe que el maña le pertenece a Dios.

Felicidades  y bendiciones a cada padre de este universo...

martes, 24 de mayo de 2016

GOLPEA LAS PUERTAS DEL CIELO Y ABRE TU CORAZÓN, PARA RECIBIR EL AMOR Y BENDICIONES DE DIOS...


Mientras te mantengas firme en seguir las enseñanzas de Dios y quieras estar junto a Él, con todas las fuerzas de tu corazón, tu vida será bendecida y salvada siempre por Él... Sólo Dios puede crear, pero tú puedes valorar lo que Él ha creado...

Sólo Dios puede ser vida, pero tú puedes transmitirla y respetarla...

Sólo Dios puede dar salud, pero tú puedes guiar y orientar...

Sólo Dios puede dar fe, pero tú puedes dar testimonio...

Le pedí a Dios estar en primera fila...
Él me colocó en el último lugar para que conociera la paciencia y la humildad.

Le pedí ser el centro del mundo...
Él me enseñó que la vanidad me aparta del centro de cualquier cosa...

Le pedí Fama y gloria ...
pero Él me concedió sencillez y comprensión para que mi ego no fuera a herir a los demás...

Le pedí a Dios un auto que viajara veloz ...
Él me concedió un paso firme por el sendero correcto para que no atropellara mis sentimientos...

Le pedí Tener una mansión pero ...
Él me dio una pequeña casa llena de ternura y amor...

Le pedí poseer dinero para tener muchos amigos pero ... Él me concedió algo mejor: me ofreció Su amistad no a cambio de mi dinero sino de mi sinceridad...

Le Pedí a Dios poseer mucha belleza y sin embargo ...Él me dio sensibilidad y belleza espiritual para que no me sintiera más que los demás...

Le pedí a Dios ser siempre feliz, pero ...
Él me hizo conocer la tristeza para que comprendiera que la vida no sólo esta compuesta de cosas bellas y para que tuviera compasión por el sufrimiento de los demás.

Le pedí un carácter fuerte pero ... Él me concedió un corazón blando y un carácter pasivo para que pudiera amar y ayudar a los demás...

Le pedí tener el mundo a mis pies pero ...
Él me hizo comprender que es mejor tener amigos en el corazón...

Por todo eso Dios mío ... nunca me concedas todo lo que te pido ... concédeme lo que hasta hoy he tenido la dicha de poseer...



La Biblia dice que sin fe es imposible agradar a Dios y eso es muy cierto. 

Pero hay algo muy interesante en hebreos 11:1 que dice es pues la fe la certeza de lo que se espera la convicción de lo que no se ve confiar en dios es tener la certeza que un día Dios cumplirá nuestros sueños, metas, proyectos que anhelamos y tener la convicción de confiar en eso, para poder declarar o confesar...

"Creyendo en el corazón y confesando con la boca" que así será, que así es y que aunque no lo vemos ya lo tenemos... Eso es tener fe... Confianza en Dios... Y diremos confiando en Dios... "Tengo la certeza de lo que espero la convicción de lo que no veo"...


Habrá un momento de tu vida en que Dios tocará la puerta de tu corazón. Espera con ansías ese día y cuando suceda, déjalo entrar y recíbelo con los brazos abiertos”
Siempre hay esperanza al final de esta vida. Nunca es tarde para arrepentirse, no creas que si has llevado toda una vida de perdición Dios no te perdonará. ..

Si tu redención llega al final de tu vida y es de corazón, Él no te abandonará...
Dios quiere que nos amemos todos como Él, nos ha amado y nos ama hasta ahora. Empieza ahora, verás que la vida es más bella cuando la llenas de amor...
Abre tu corazón y recibe las bendiciones y el amor de Dios en tu vida...

sábado, 23 de abril de 2016

MENSAJE DE REFLEXIÓN...NO SABES LO IMPORTANTE QUE ERES PARA ESTE UNIVERSO Y PARA DIOS...HASTA QUE TU MISMA/O LO VEAS Y LO CREAS...


A veces la gente piensa que su presencia en este mundo es muy poco trascendente y que nada cambiaría si no existieran:

Había una vez un joven que estaba seguro que si la vida no era importante en este mundo, al haber cometido mil errores y cosas horribles, pensaba que si dejara de existir el mundo no cambiaría.

Un día recibió la llamada de su único amigo en ese momento, un pequeño niño.

Su amigo lo invitaba a cenar advirtiéndole que llegara pronto por favor. Aquel joven dijo que si, muy agradecido y alegre.

Llegando a la cena, el joven sintió un pequeño aire tenso. Al sentarse todos a la mesa ninguno hizo un comentario. La cena fue muy callada.

Casi al terminar aquella cena, el joven decido hacer un pequeño comentario que sin saberlo en ese momento cambiaría la vida de todos.



"HOY ME PUSE A PENSAR QUE EL AMOR MUEVE AL MUNDO".

Ninguno expresó algún comentario.

Años después se encontraron los dos amigos. Al verse después de tantos años, los dos decidieron dejar los compromisos de ese día, tomar un café y charlar.

Después de hablar de mil cosas -aquel joven que había pedido hace años a su amigo que fuera a su casa a cenar- le dijo estas palabras:

"GRACIAS POR ESTAR AQUI".

El hombre se quedó atónito y decidió preguntar porque.

Aquel joven le dijo, "te acuerdas de ese día hace años que te invite a mi casa a cenar", el hombre respondió con un gesto que si.

El joven le dijo estas palabras y cambió la vida de su amigo: "ese día mis padres habían tenido una fuerte discusión, se gritaron mil cosas muy hirientes y al final de la discusión ambos comentaron que se iban a separar, que era la única solución. Yo te llamé para encontrar apoyo y al verte entrar supe que tenía un verdadero amigo en mi vida, pero no me imaginé lo que dirías casi al final de la cena: ‘EL AMOR MUEVE AL MUNDO’ esas palabras penetraron en mis padres de una manera muy profunda, tu no lo supiste, pero eso permitió que mis padres se reconciliaran. Pensaba que mi familia se iba a partir, pero tus palabras fueron vida de nuevo para seguir luchando.”


El hombre con los ojos llenos de lagrimas respondió: "Es que Dios me puso en tu camino y ese mismo Dios te puso a ti en mi camino para hacer algo importante para ser amigos".

Si has cometido algún acto muy malo o crees que por cosas que has hecho en tu vida no tienes sentido tu existencia o tu vida, que tu no cambias nada en el mundo, estas equivocado.

Dios ha creado a todos por algo. Todos somos triunfadores, pero hay quienes lo quieren ser y quienes luchan por serlo, tal vez has hecho reir a alguien un día, o consolaste a una persona herida o estabas ahí para alguien.

Por pequeños detalles, ya has cambiado al mundo.

Dios te quiere y jamás dejaría que uno de sus hijos fuera creado para sufrir únicamente, tu estas aquí por amor, porque estas para hacer algo importante en el mundo.


Así que piensa esto: tu eres grande, solo hay que luchar por serlo, por algo, Dios te creó y por algo Él ya te ha perdonado.

Dios te ama tal como eres y si estás en este mundo, es porque Dios a si lo quiso, y porque eres importante para este mundo y para Dios...

viernes, 18 de marzo de 2016

MENSAJE DE REFLEXIÓN CRISTIANO...PENSAMIENTOS E IMÁGENES LINDAS CON VERSÍCULOS DE LA BIBLIA...


Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman. Santiago 1:12
Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen. Mateo 5:44...


Cuando Dios creó a los padres, comenzó con una talla grande. Un ángel se le acercó y le dijo: "¿Qué clase de Padre es ese? ¿Si estás haciendo niños tan cerca del suelo, por qué pones al Padre tan arriba?
No podrá jugar canicas sin arrodillarse, arropar a un niño en cama sin torcerse la espalda, o besar a un niño sin encorvarse."
Dios sonrió y dijo: "Sí, pero si le hago del tamaño de un niño, ¿Cómo quién tendrían que crecer los niños?"
Y cuando Dios hizo las manos del Padre, éstas eran grandes. El ángel agitó su cabeza y dijo: "Las manos grandes no pueden sujetar un pañal, abrochar botones pequeños, poner un curita, o quitar astillas a causa de jugar con un bate de béisbol."
De nuevo Dios sonrió y dijo: "Lo sé, pero son lo suficientemente grandes para sostener todo lo que un muchacho pequeño vacía de sus bolsillos, y todavía bastante pequeñas para acariciar la cara de una niño con una sola de ellas."
Entonces Dios amoldó piernas largas delgadas y hombros anchos. "¿Te has dado cuenta que hiciste un padre sin regazo?" El ángel lo dijo susurrando.
Dios dijo: "Una madre requiere un regazo. Un padre necesita hombros fuertes para tirar un trineo, balancear a un muchacho en una bicicleta, o sostener una cabeza soñolienta de un pequeño como un gran malabarista."
Cuando Dios estaba en el medio de la creación se mostraron los pies más grandes vistos hasta entonces, el ángel no pudo contenerse más: "Esto no es confiable. ¿Honestamente crees que esos pies van a llegar rápido a la cama del bebé cuando llore en las mañanas, o andar a través de una fiesta de cumpleaños sin pisar a los huéspedes?"
Y Dios dijo: "Trabajarán. Ya lo verás. Soportarán y tendrán la fuerza para pedalear con un niño pequeño un paseo en bicicleta por la montaña o asustarán ratones en una cabaña de verano, y mostrarán al pequeño el desafío de llenar esos zapatos."
Dios trabajó todo la noche, dio al padre pocas palabras, pero una voz firme para mostrar autoridad; ojos que ven todo, pero con calma y tolerancia. Lo dotó también de una gran sabiduría para educar a sus hijos y tomar las decisiones correctas
Finalmente, agregó lágrimas. Entonces volvió al ángel y le dijo: "¿Ahora estás satisfecho? ¡Puede amar intensamente como lo hace una madre!"
El ángel no dijo más...

Jehová es la porción de mi herencia y de mi copa;
Tú sustentas mi suerte.

Bendeciré a Jehová en todo tiempo;
Su alabanza estará de continuo en mi boca.

En Jehová se gloriará mi alma;
Lo oirán los mansos, y se alegrarán.

Engrandeced a Jehová conmigo,
Y exaltemos a una su nombre.

Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón;
Y salva a los contritos de espíritu.

Jehová, hasta los cielos llega tu misericordia,
Y tu fidelidad alcanza hasta las nubes.

Dios colme sus vidas de amor, paz, salud, éxito, felicidad y muchas bendiciones...

Gracias por estar aquí y compartir